Como conoc a mi marido...

Conoc a mi marido en una noche de fin de ao. Yo iba bastante
pasada de vueltas, tanto por lo que haba bebido como por
la excitacin general que en esas noches nos envuelve a
todos. Le conoc en una discoteca, bailando en la pista.
Al rato me invit a tomar una copa y tras charlar y rer acordamos
llamarnos otro da para quedar.
Al da siguiente me llam por telfono y quedamos en salir
el fin de semana a la costa, a comer y pasear por la playa.
Ya le haba dicho antes que a mi el mar me encanta. Lo que no
saba an es que ese hombre tena una casa situada a escasos
metros del mar en una zona casi virgen de edificaciones
Fuimos en su coche directamente a la casa, situada en lo
alto de un acantilado a las afueras de un pueblo. Estuvimos
charlando y tomando una copa en la casa hasta que le dije
que me apeteca bajar a la playa. l se extra, puesto que
en pleno invierno la temperatura no acompaa, pero como
haca a pesar de todo un da soleado cogi un par de toallas
y bajamos a la playa a travs de un estrecho camino.
La playa estaba totalmente desierta, sin baistas ni ms
presencia que algunas gaviotas. Era una pequea cala rodeada
por el acantilado, accesible solo a pie o desde el mar en
barca. El que iba a ser mi marido me confes que lo que a l
disgustaba realmente del mar eran las aglomeraciones,
por lo que en verano no sola poner los pies en la casa. Yo
le dije que entonces no haba nadie, que disfrutara el momento
y el paisaje, a pesar de no poder tomar un bao. La temperatura
al sol era agradable, sin viento ni nubes que nos enfriaran,
por lo que le pregunt si le molestara que nos quedsemos
ah tomando el sol. El nico problema es que no tenamos
baador, pero como los dos ya ramos adultos le pregunt
si se molestara si tomaba el sol desnuda. Despus de todo
no haba nadie ms que pudiese ofenderse ah
Acept encantado, por lo que al minuto estbamos los dos
como vinimos al mundo estirados sobre las toallas. Pasamos
la maana as, charlando y tomando un largo bao de sol.
Luego fuimos a comer a la casa, tras lo que nos duchamos y
cambiamos de ropa. Yo siempre he sido de piel bastante blanca,
por lo que el sol me haba quemado un poco la piel a pesar de
la poca. Juan (as se llama mi marido) se ofreci a ponerme
crema hidratante para calmar la escozor. Como ambos habamos
visto ya todo lo que haba que ver acept de buen grado.
Me desnud y me dirig a su habitacin, donde me estir en
la cama para que pudiese aplicarme la crema por todo el cuerpo.
Me di cuenta entonces de que tenerme desnuda en su cama no
era lo mismo que verme en la playa, pero no por eso le dije
que se desnudase para poder darle despus a l crema.
Se sent sobre mi y me puso crema por la espalda y las piernas.
Cuando acab le di las gracias y cambiamos de posicin,
pero cuando yo acab l no poda levantarse. Era evidente
que el contacto le haba excitado y le daba vergenza mostrarlo.
La verdad es que yo me encontraba en un estado similar, pero
al ser mujer eso no se nota tanto Yo re para quitarle importancia
al asunto, le dije que no se preocupara por eso y que si quera
ira a vestirme a otra habitacin o que si lo prefera podamos
quedarnos los dos as, acaricindonos, masajendonos,
No se como tuve el valor de decirle eso; despus de todo casi
no nos conocamos, pero era lo que realmente me apeteca.
l tampoco pudo decir que no, as que continu masajendole
las nalgas, los costados y le hice girarse para masajearle
el pecho. Segu por su vientre y cuando llegu a su sexo empec
a acariciarlo lentamente, con las manos llenas de crema
y mirndole a los ojos. l empez a acariciarme los brazos
y las piernas, hasta que se incorpor y me bes en los labios.
Nos entrelazamos en un largo, apasionado y deseoso beso,
hasta que me tumb en la cama y recorri mi cuello y mis pechos
con su boca, lamindome los pezones y acaricindome la
cara. Luego descendi hasta mi ombligo y tmidamente fue
besndome ms y ms abajo, hasta que lleg a mi sexo. Yo entreabr
mis piernas para facilitarle la entrada, lo que l aprovech
para comerse todo mi sexo, hacindome vibrar como una posesa,
as durante un buen rato, hasta que me recibi en su boca.
Aquello no lo habamos planeado, por lo que ninguno de los
dos tena preservativos y si habamos llegado hasta ah
ya no poda haber vuelta atrs. Le bes en la boca y a continuacin
tom su sexo entre mis labios, recorrindolo suavemente,
cada vez ms profundamente, hasta que cuando estaba a punto
de correrse me separ de l para continuar slo con mis manos.
Vi su cara de frustracin, pero yo no estaba preparada para
recibirlo en la boca tan pronto. A pesar de todo a los pocos
segundos eyacul sobre mi mano y su vientre. Nos quedamos
as, sin decir nada, juntos en la cama. Cog unos pauelos
de papel y limpi mi mano y su cuerpo, y cuando hube acabado
le bes en su sexo, para compensarlo por el desaire anterior.
l quera ms, pero yo estaba rendida. Fuimos a la ducha
y ah volvi a entrarnos el calentn. Nuestros cuerpos
estaban an aceitosos. Empezamos a acariciarnos y a besarnos
hasta que nuevamente estuvimos como dos gatos en celo,
maullando bajo el agua. Yo le di la espalda, pretendiendo
liberarme de la prisin de su abrazo. No quera hacer el
amor sin preservativos, pero la verdad es que las fuerzas
y sobretodo la voluntad me abandonaron. Mientras me retena
abrazndome los pechos not su sexo erecto en mi espalda.
Le deseaba locamente, quera recibirle dentro de m. Entreabr
las piernas y me sujet a la barra de la ducha, permitiendo
que su sexo me alcanzara, pero imped que me penetrara vaginalmente.
En vez de eso le gui hasta mi culo. Me penetr lentamente
y yo not como su sexo se abra camino por mi ano. Me doli,
por supuesto, (nunca hasta entonces haba practicado
sexo anal) pero lo deseaba tanto que eso me era igual. Al
poco rato el dolor ces y dej paso a un placer cada vez mayor.
Mientras me follaba por el culo, cada vez ms rpido y profundamente,
yo le tom una de sus manos para que me masturbase. Cuando
se corri lo retuve dentro de m, empujndolo an ms y ms
para que me hiciera gozar. Al poco rato me corr yo.
Ese da no salimos de la casa; de hecho nos quedamos hasta
la tarde siguiente, ponindonos aceites, besndonos
y tengo que reconocerlo, recibindolo finalmente en la
boca


(espero vuestros comentarios)

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