En la playa
El verano pasado fui bastante a playas nudistas. Uno de
esos das fui sola a una apartada playa, cuando ya caa la
tarde. Tras un par de chapuzones y tomar el sol me sent para
fumarme un cigarro y contemplar como caa el sol.
La playa estaba casi desierta. Era una cala bastante apartada;
para llegar a ella hay que caminar un buen trecho, por lo
que suele ser muy tranquila A esas horas los ltimos baistas
abandonaban el lugar y volvan a sus casas. Al final solo
quedamos yo y un par de chiquillas adolescentes.
Cuando solo quedamos nosotras vi como las dos chiquillas
volvan a zambullirse en el agua, jugueteaban, se abrazaban,
se besaban Mientras tanto yo me fumaba un cigarro y intentaba
desviar la mirada a otro lado, puesto que hasta ese da el
sexo entre mujeres me haba parecido algo antinatural
y incluso desagradable. Pero ese par de cras, de poco ms
de quince aos, me atrajeron desde el primer momento pese
a la diferencia de edad (yo tengo cuarenta aos) y mi supuesta
heterosexualidad.
Pese a mi aparente distraccin las dos chicas se percataron
de mi atencin, pero lejos de disimular su deseo continuaron
besndose y acaricindose mutuamente con total descaro.
Las dos lucan el pelo corto; una de ellas, la de pelo rubio,
casi no tena pechos y era casi lampia en su sexo. La otra,
morena y ms alta, estaba ms formada. Su excitacin era
evidente, fruto de las caricias, los besos y el agua acariciando
sus cuerpos. Y el espectculo que me ofrecan la verdad
es que a m tambin me excit.
Desde la orilla me miraban descaradamente, por lo que al
final yo desist de disimular y no ocult mi inters por
ellas. Tras un rato de caricias y decirse algo al odo la
chica rubia se me acerc para pedirme fuego. A los pocos
segundos se acerc su compaera. Tras intercambiar nuevamente
besos y caricias compartieron el cigarro, del que echaron
un par de caladas. Luego se enlazaron en un apasionado beso,
acaricindose mutuamente la espalda, los pechos y el trasero.
Se distanciaron unos centmetros y la chica rubia me ofreci
el cigarro, puesto que iban a necesitar la boca para otros
menesteres, segn me dijo. Me sorprendi mucho su comentario
y tal vez por ello y por el desconcierto que me produjo rechac
el cigarrillo. Su compaera me pregunt entonces si tena
previsto tener tambin mi boca ocupada y no supe que responderle.
Cuando me di cuenta las dos estaban a pocos metros de m,
estiradas en su toalla, masturbndose mutuamente. No
s que es lo que me impuls, pero fui hacia ellas y me sent
a sus pies. Mientras ellas pasaban a darse sexo oral empec
a acariciarlas; primero la espalda de una de ellas, luego
los pechos de su compaera y al final me sumerg en su pasin,
que pas a ser tambin la ma.
Yo no saba como poda darles satisfaccin, pero ellas
se olvidaron de eso y me la dieron a m. Me tumbaron en la toalla
y empezaron a besarme y a lamerme los pechos. Luego la chica
morena empez a besarme en la boca mientras acariciaba
y me pellizcaba en los pezones, aumentando cada vez ms
mi excitacin, mientras su compaera lama mi sexo. Cuando
cre que me estaban dando el mximo que una mujer puede dar
a otra la chica rubia me introdujo sus dedos en mi sexo, mientras
pasaba a lamerme el culo, introducindome su lengua alternativamente
en mi sexo y mi ano. Entonces su compaera se sent sobre
m para que le diese placer oral a ella. Me dijo que me estuviese
inmvil, lamiendo lo que ella colocase en mi boca. Primero
fue su sexo y luego su culo. Mientras tanto ella se ayudaba
con una mano, acariciando su cltoris, hasta que al final
se corri en mi boca eyaculando un dulce fluido que luego
compartimos. Justo en ese momento me corr yo tambin,
cuando su amiga rubia haba introducido toda su mano en
mi sexo y dentro de m haca mover sus dedos, mientras al
mismo tiempo lama mi dilatado culo.
La pequea rubia deseaba tambin su racin de placer, por
lo que se puso entre su compaera y yo, para que mientras
una le coma el sexo la otra le lamiese el culo. Se corri
rpidamente, tras lo que las tres quedamos extenuadas.
Nos quedamos un buen rato, viendo las estrellas y incluso
alguna call
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