LA VRGINIDAD Y EL PLCER

Llegu a trabajar a otra ciudad, la empresa me tena un departamento
arriba de la oficina, la cual estaba toda alfombrada, no
haba horario de oficina para mi, pues todas las lneas
estaban conectadas a todas las habitaciones, as que llamada
que entrara, llamada que contestaba a cualquier hora.


El reloj marcaba aproximadamente las 8 PM. , son el telfono,
era una dama buscando a una persona, pero el telfono se
lo dieron mal, as que aprovech la oportunidad ya que estaba
solo, para platicar con ella, estuvimos como 40 minutos
platicando, ella trabajaba en una casa, era empleada domstica.


Unas noches despus que estbamos platicando, me dijo
que sus patrones no estaban y aprovech el momento para
ir a conocer a una jovencita de 19 aos, morenita, delgadita,
1.58 m. de estatura, la cual sali a la puerta de la casa de
sus patrones a recibirme, llevaba su uniforme de trabajo,
solo fueron unos minutos y en ese instante le rob el primer
beso, fue un beso pequeo, suave, tierno, era el beso que
preparaba el camino para un prximo encuentro.


Era un sbado, a ella le daban la salida en la tarde, as que
pas por ella, la llev a comer a un restaurante que tena
una vista muy bonita hacia un presa, en ese inter, cada vez
que tena oportunidad la tomaba de la cintura, era una cinturita
muy pequea, que haca lucir su falda de mezclilla larga
y una blusa blanca corta, que dejaba ver su vientre plano,
adornado por su ombligo que pareca que tena un imn que
atraa mi constante mirada, y haca que mis pensamientos
fueran solo el deseo a descubrir lo delicioso que sera
tener ese cuerpo tan hermoso, para disfrutarlo todo el
tiempo que fuera posible.


La invit a conocer la oficina y donde viva, solo ramos
ella y yo, le ofrec tomar un refresco, porque ella no tomaba,
ni fumaba, tampoco su religin le permita ni siquiera
escuchar otra msica que no fuera hablar de dios, y sexo?
, yo creo que ni siquiera saba lo que era un verdadero beso
apasionado, as que al ir juntos a la cocina, la tom de la
cintura, la acerqu a mi y la recargu en la barra, observ
fijamente sus ojos contemplando su brillo dibujado en
ellos, senta el temblor de su cuerpo, pareciera que no
podra sostenerse por si solo, solt su cintura y entrelac
mis dedos con los suyos, senta el sudor de sus manos que
pasaba a las mas.


Las levant lentamente, luego despacio las fui soltando
para que sus manos regresaran a su lugar y las mas se dirigieran
a su cabello, el cual acarici hasta llegar al final del
mismo, y luego continu con sus cejas, sus mejillas, su
nariz, y prepar la caricia en sus labios, para de all acercar
mi boca a la suya y darle el beso ms sensual, tierno y apasionado
de su vida, lo curioso es que no me permiti separar mi boca
de la suya, senta que me morda mis labios, mis manos instintivamente
bajaron a su cintura con unas previas caricias hacia su
espalda, su cuerpo se pegaba ms al mo, mis manos bajaron
an ms hasta llegar a sus nalgas las cuales acarici por
encima de su falda.


Sub lentamente su falda, hasta que sent la suavidad de
sus pantaletas que cubran sus nalgas, la pasin se desbordaba,
su respiracin era ms agitada, mi boca ya no solo buscaba
la suya, se deslizaba a sus odos, a sus mejillas a su cuello,
sus hombros, solt sus nalgas y le quit su blusa mientras
la segua besando, el sostn ya no poda cubrir ms sus hermosos
pechos cafs, eran grandes, suaves, mi boca sedienta de
ellos empez a chuparlos simultneamente, pasando de
uno a otro, y con suavidad mi lengua disfrutaba del exquisito
sabor de sus pezones, ella solo respiraba ms fuerte, se
retorca, mientras mis manos al mismo tiempo desabrochaban
su falda y mi lengua bajaba de sus pechos a su estmago, y
se estacionaba en su ombligo.


Mis manos bajaban sus calzones y mi boca pasaba de beso en
beso hasta llegar a su monte de venus, el manjar ms delicioso
tendra que ser disfrutado hasta el final, as que fui pasando
mi lengua por sus muslos, sus rodillas, sus chamorros,
hasta sus pies, y luego volv a subir por donde baj, hasta
llegar a sus ingles y de vez en cuando rozaba su vagina que
ya estaba dejando escurrir el delicioso y refrescante
sabor de sus jugos, ya no poda sostenerse ms, se tir a
la alfombra, abr sus piernas y empec a chupar su vagina
y tom cada gota del elixir que de ella emanaba, mi lengua
resbalaba fcilmente y al llegar a su cltoris, ya no solo
respiraba fuertemente, tambin gritaba de placer, sus
manos tomaron mi cabeza y no la dejaban levantar, sus pies
me apretaron fuertemente, todo su cuerpo se contrajo y
un fuerte gemido sali de su boca.


Sus manos perdieron fuerza, sus piernas se ablandaron,
haba disfrutado de su primer orgasmo conmigo, sub mi
cuerpo de tal manera que mi pene apunto directo a su vagina,
la abr un poco para acomodarlo en su entrada y suavemente
fui empujando, hasta que la punta del mismo penetr un poco,
y en ese momento ella expres un pequeo destello de dolor,
as que dej de empujar y esper que su dolor pasara, pero
con el pene en su vagina, el cual retir lentamente, tena
que hacer que su virginidad la perdiera sin dolor.


Al otro da, ya en domingo, tuvimos otra sesin ahora no
en la cocina, fue en mi privado, tambin terminamos en la
alfombra, pero ahora mi pene penetr un poco ms, no hubo
dolor, pero tampoco el mete y saca normal, lo cual ocurrira
la siguiente semana.


Subimos a mi cuarto , repetimos caricias, la pasin era
ms fuerte, su deseo sexual era incontenible y en la posicin
misionera mi pene penetr su vagina, sent que me quemaba
y al mismo tiempo me apretaba, empec el mete y saca, no haba
ya nada de dolor, todo era ms fcil, su lubricacin vaginal
permita que mi pene nadar en crculos mientras sus gritos
de placer no se hicieron esperar, penetraba an ms tratando
al mismo tiempo que parte de mi pene rozara un poco su cltoris,
sus piernas me rodearon la cintura, y sus uas pareca que
se enterraban en mi espalda, al mismo tiempo que su cuerpo
vibraba a la llegada de su orgasmo.


Sin sacar mi pene de su vagina, la voltee de lado, de tal manera
que mi cuerpo quedo detrs del suyo y as volv a empezar
el mete y saca, sus gritos eran ms fuertes que los anteriores,
no paraba de disfrutar y yo en cada uno de sus orgasmos me
senta feliz, disfrutando de la belleza de sus nalgas al
penetrarla, de la suavidad de las mismas al sentirlas chocar
con mi cuerpo. Volv a la posicin misionera, quera nuevamente
ver su rostro tan hermoso, su sonrisa sensual dibujada,
sus ojos que se cerraban como si no pudieran abrirse nunca,
la penetracin la hice ms intensa, mi lengua besaba sus
pechos y de all pasaba a su boca, era el momento ideal para
acelerar el ritmo de la penetracin, su orgasmo estaba
por venir y tena que juntarlo con el mo, su vagina apret
mi pene sus jugos se mezclaron con mi leche, y nuestros cuerpos
quedaron entrelazados muy fuertemente en un abrazo que
pareci eterno.


Ya relajados me separ un poco de ella y bes tiernamente
su boca, baj a su vagina y la bes suavemente con mis labios
en agradecimiento al placer que me haba brindado, fui
por papel y limpi los fluidos de su vagina, un instante
despus baj de la cama, se acerc a la ventana, su mirada
estaba por ningn lado, sus dientes mordan suavemente
una parte de sus labios inferiores y unas lgrimas recorrieron
sus mejillas, no haba nada que explicar... haba perdido
su virginidad.

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